No estoy por debajo de lo "normal", ni valgo "menos", ni soy menos "capaz", sólo "funciono" de manera "diferente".
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lunes, 10 de diciembre de 2012

La discapacidad visual





Es la alteración del sistema visual que trae como consecuencia dificultades en el desarrollo de actividades que requieren el uso de la visión. En este contexto se encuentra las personas con ceguera y personas con baja visión.

Las personas con baja visión es aquella persona que tiene dificultad para usar su visión en circunstancias  “normales”, pero con corrección óptica o con el uso de ayudas ópticas puede mejorar sus funciones visuales.

Las personas con ceguera son aquellas cuya agudeza visual es igual o inferior a 0,1, que en la escala de Wecker seria 1/10, esto significa que la persona tiene que ponerse a 1 metro para ver lo que una persona con la visión normal ve desde 10 metros. La ONCE reconoce como persona ciega a aquellas cuyo campo visual se encuentre reducido a un 90% o más. En cuanto a la perspectiva educacional  estas personas precisan aprender a través de otros sentidos como el tacto o la audición.

Las principales causas alteraciones oculares infantiles son las cataratas, retinopatía de los prematuros (afección de la retina observada en los niños prematuros) y carencia de vitamina A.

v  La ceguera infantil sigue siendo un problema importante en todo el mundo. Se calcula que 1,4 millones de menores de 15 años son ciegos durante muchos años. Por otra parte, más de 12 millones de niños de 5 a 15 años sufren discapacidad visual por errores de refracción (miopía, hipermetropía o astigmatismo) no corregidos, trastornos que se pueden diagnosticar y corregir fácilmente con el uso de lentes.

v  Aproximadamente un 85% de las personas con discapacidad visual viven en países en desarrollo.
    Tres cuartas partes de los casos de ceguera son prevenibles o tratables.
    Fuente: Organización Mundial de la Salud, OMS-2009.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Discapacidad auditiva


La discapacidad auditiva podemos definirla como una pérdida o función anatómica anormal y/o fisiológica del sistema auditivo. Este hecho tiene como consecuencia que la persona que tiene esta discapacidad tendrá dificultades a la hora de escuchar, asimismo de acceder al lenguaje

A través de la audición somos capaces de adquirir el lenguaje y el habla, por ello hemos de saber que cualquier trastorno auditivo en los niños y niñas de edades tempranas afectará a su adquisición del lenguaje, y con ello a la comunicación con los otros, influyendo en la evolución de las afectividades, en el desarrollo de la personalidad y en el acceso a la vida social

Los niños y niñas que padezcan discapacidad auditiva, además de la pérdida total o parcial de la audición, va a suponer una serie de consecuencias influidas por varios factores como la edad de aparición de la deficiencia, el grado de pérdida, el nivel intelectual del niño/a, la existencia de restos auditivos, la implicación familiar, entre otros.

Las pérdidas auditivas se valoran en decibelios (dB). Existen muchos subgrupos dentro del colectivo de personas sordas, incluso, a veces, las diferencias entre los subgrupos son más notables que las diferencias entre los sordos y los oyentes. Por ello hemos de saber que no todas las personas con deficiencia auditiva tienen los mismos problemas y no se les puede tratar del mismo modo, pues la influencia de los factores anteriormente dichos condiciona el desarrollo integral de la persona con déficit auditivo.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Tartamudez o disfemia


Según Pedro Rodríguez, "la tartamudez es un trastorno que se caracteriza por interrupciones en la fluidez del habla de las personas, que se acompañan de tensión muscular, miedo y stress, las cuales son la expresión visible de la interacción de determinados factores biológicos, psicológicos y sociales. Estas características biológicas que se evidencian en una forma particular de expresión verbal son condicionadas e incrementadas por el entorno, a través de las evaluaciones negativas que se hacen de la orma en que se expresa verbalmente tanto por parte del interlocutor cómo del propio hablante".

La intensidad del trastorno varía mucho en las diferentes situaciones, pues no se suele dar durante la lectura oral, cantando o hablando con objetos inanimados y/o naturales, y se agudiza cuando hay presión para hablar. Es decir, la ansiedad, la frustración y la reducción de la autoestima que implica el tartamudeo pueden llegar a alterar la actividad social.

Los criterios diagnósticos establecidos en el DSM-IV son:
- La fluidez y la organización temporal del habla están alteradas, son inadecuadas según la edad del sujeto y con frecuencia se producen una o más de las siguientes manifestaciones:
o Repeticiones
o Prolongaciones
o Interjecciones
o Fragmentación de palabras
o Bloqueos
o Circunloquios
o Exceso de tensión física
o Repeticiones de monosílabos.
- Estas alteraciones entorpecen el rendimiento del sujeto en los ámbitos académico, laboral y social.
- Si hay un déficit sensorial o motor, las alteraciones superan a las habitualmente asociadas a esos problemas.